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jueves, 16 de noviembre de 2017

Libro: Arquitectura, urbanismo y sociedad en Pachuca

Arquitectura, urbanismo y sociedad en Pachuca


Este libro consta de 5 capítulos, los cuales solo dos capítulos tienen subcapítulos, pero a nosotros el capítulo que más nos interesa es el tres, el cual se llama Situación social, económica, política y cultural de la ciudad de Pachuca en el porfiriato, este capítulo se divide en 17 subcapítulos, los cuales nos hablan sobre las diferentes transformaciones que sufrió la ciudad de Pachuca durante el porfiriato y como algunas de las construcciones que venían desde la época colonial, ya fuese que solo se quedara el esqueleto de la construcción y se modificara la fachada o que se quedara así como se había construido pero que se le diera otro tipo de uso.

En este capítulo también se habla sobre como en la época del Porfiriato estos tenían cierto uso, y actualmente tienen uno diferente., otra cosa que se puede decir es que este libro nos da una descripción (tanto de su uso como de la arquitectura en general, ya fuese que ya estuviera construido o que apenas lo hubiesen hecho) de cada una de las construcciones más destacadas en la ciudad y por quienes fueron utilizadas.

Otra cosa importante que nos dice es como tanto la economía como la sociedad que iba llegando a la ciudad en esa época fue importante para que se realizaran ciertas construcciones e instituciones que nosotros conocemos actualmente y el impacto que tuvo en esa época., por otro lado el libro contiene imágenes que nos ayudan a ver un antes y un después de cada una de estas construcciones, por ejemplo, este capítulo contiene una imagen en donde se ve el impacto que trajo consigo la implementación del carro en la ciudad, otra imagen que se puede rescatar es una en donde se ve como era antes el centro de la ciudad (en donde se encuentra el Reloj) y como fue después de su construcción, otro ejemplo que se puede dar es la fachada del panteón municipal, en esta parte el autor del libro nos describe las diferentes partes que tuvo esta construcción, desde la arquitectura de la fachada hasta la construcción de las esculturas que contiene esta.


Por último, se puede decir en cómo impacto tanto el ferrocarril como los diferentes negocios que se comenzaron a implementar, un claro ejemplo que nos da el libro es la implementación de rentar caballos, también se puede ver una imagen de una panorámica de la ciudad de Pachuca, esta refleja cómo fue creciendo la ciudad con la llegada de personas de diferentes lugares.

Primeros carros en la ciudad

Terreno antes de la construcción de Reloj

Reloj 

Fachada del panteón municipal (antes y después)



Lorenzo Monterrubio, Antonio, Situación social, económica, política y cultural de la ciudad de Pachuca en el porfiriato en Arquitectura, urbanismo y sociedad en Pachuca, Pachuca de Soto, Hidalgo, pp. 55-210.

LIBRO: HISTORIA Y ARTE DE LAS HACIENDAS DE HIDALGO

HISTORIA Y ARTE DE LAS HACIENDAS DE HIDALGO


Este libro consta de 8 capítulos, los cuales cada uno trae una breve descripción de lo que trata cada uno, posteriormente se encuentra una descripción de algunas de las haciendas más importantes del estado, en esa parte también trae desde el momento en el que comenzó a funcionar la haciendo, y tiene información sobre el tema que nos interesa, el cual es el del Porfiriato, y lo mejor es que podemos ver de qué manera se mostró el porfiriato en el estado de Hidalgo.

El capítulo que viene en el libro que habla sobre el porfiriato se llama: La hacienda hidalguense en el porfiriato, este capítulo trata sobre como la hacienda que venía desde la época colonial se fue transformando para poder adaptarse al tiempo en el que se iba a desarrollar/llevar a cabo en el porfiriato.

Una de esas transformaciones que se le dio a la hacienda fue la implementación del ferrocarril, el cual le ayudo a los hacendados, trabajadores y empresarios a poder transportar el producto a otros lugares, ya fuese para el consumo de la propia hacienda o para comerciarlo a otros lugares (importación y exportación).

Por otra parte, en la parte en donde el libro habla sobre el porfiriato nos dice que muchas de las haciendas que existían en el estado dejaron de funcionar y por lo mismo de existir, ya que se fueron a la quiebra por no tener como mantener tanto su producción como a todas las personas que vivían en esos lugares, en esta parte también nos dice los nombres de las haciendas que sobrevivieron al periodo de crisis que tuvieron en el porfiriato.


Por último, este libro tiene la descripción de cada hacienda, en esta parte, tiene la descripción de cada una, desde el inicio de su construcción y función y por último la actividad que tenía en el porfiriato.

Portada del libro

Capítulos que contiene el libro


Ejemplo de imágenes que contiene el libro sobre las haciendas



Menes Llaguno Juan Manuel coord. (1993) "La hacienda hidalguense en el porfiriato" en Historia y Arte de las Haciendas, Gobierno del Estado de Hidalgo, Pachuca de Soto, Hidalgo, pp. 69-80

Pachuca: Salud pública, comercio e industria y educación, siglo XIX

Pachuca: Salud pública, comercio e industria y educación, siglo XIX.

Salud pública:
Durante el gobierno de Manuel González se hizo hincapié en la urgencia de elaborar un código sanitario, pero fue hasta 1888 que se hizo un primer proyecto, y al año siguiente se pidieron facultades a la Cámara de Diputados para expedir un código sanitario que tuviera vigencia en el Distrito Federal. El ejecutivo promulgo el código en Julio de 1891 después los estados expidieran sus propios códigos sanitarios necesarios ante las enfermedades que asolaban a la población como consecuencia de la falta de higiene.   
En Hidalgo la atención de la salud pública dependía del ejecutivo local, quien se asesoró de la Sociedad Medica Francisco Montes de Oca para determinar las acciones sanitarias a seguir. Los médicos que vivían en Pachuca conscientes de la necesidad de mejorar la salud publica, se habían constituido en una sociedad que sesionaba semanalmente ben el teatro Bartolomé de Medina y que comenzó a cooperar con el gobierno, ejerciendo las funciones de consejo de salubridad.
Una de las acciones a nivel federal que tuvo pronto eficaz respuesta en Hidalgo, fue referente a la obligatoriedad de vacunar a los niños durante los primeros meses de vida, medida que fue vigilada por el consejo a través de inspectores que viajaban por el estado. El congreso local expidió la ley en mayo de 1894 que hizo la vacuna obligatoria y gratuita y reglamento su aplicación.
Entre las enfermedades que ocasionaba mayor mortalidad infantil estaban las del sistema respiratorio y las del digestivo. En 1903 la neumonía causo 83 muertes de cada cien; la diarrea y la enteritis eran los principales males del aparato digestivo. Por las causas de muerte se pueden entender que la alimentación y el abrigo eran insuficientes, además la ubicación de Pachuca con los fuertes vientos que la azotaban y el polvo que arrastraba, influía en los padecimientos respiratorios. En las zonas de clima caliente era también considerable el paludismo.
Al igual que el gobierno y los médicos, la iglesia se preocupó de las precarias condiciones de salud que existían en el país e hizo esfuerzos por mejorarlas, en algunos congresos se organizó de acuerdo a los postulados en materia social, propuso que se tuvieran mayor cuidado con el aseo de los niños, que se mejorara la asistencia médica, se fomentara la habitación higiénica y se luchara contra la viruela.

El comercio y la industria:
En la Reseña relativa del estado de Hidalgo, se dice que el movimiento comercial dentro del estado era raquítico, pero lo adelantos permitían vislumbrar un futuro mejor. No había capitales fuertes, exceptuando las tiendas de ropa, establecidas las mayorías de ellas en la ciudad de Pachuca y algunas en Tulancingo, casi todos en pertenecientes a comerciantes franceses o españoles que vendían sus mercancías traídas de la Ciudad de México a preciso exagerados. Abundaban las tierras de abarrotes habilitadas con pequeños capitales.
Buena parte de los artículos de primera necesidad eran consumidos en el mismo lugar donde se producían por lo tanto en lo que se necesitaba en las ciudades era llevado desde otras partes del país. En las ciudades y en los asentamientos mineros algunos comerciantes monopolizaban los productos que revendían.
Las grandes tiendas de Abarrotes en Pachuca eran La Cruz Verde, El Genio Mercantil, EL Lazo Mercantil, Maquivar y Cía., La Villa de Madrid, La Palanca, La Luz del Día y el Universo. En los distritos prevalencia las tiendas de abarrotes, y en muchos lugares los dueños de las tierras era también propietarios de las tiendas.
La industria era de tipo casero o familiar, más cercano al trabajo artesanal que al fabril; sin embrago la minería, la cementera y la textil se desarrollaron bien. Entre las primeras se encontraba la fabricación de mantas y telas de lana, alumbre, piloncillo, aguardiente, mezcal, tejas y ladrillos, por lo tanto para 1884 había dos fábricas de salitre una de alumbre, 39 de aguardiente, once de mezcal,  doscientas y tantas de piloncillo.
Sin duda una de las industrias más importantes fue la cementera La Cruz Azul fue instalada en 1881 en terrenos de la ex hacienda de Jasso, cerca de Tula, por el inglés Henry Gibson.

Educación:
Para el año de 1875 no era necesario ejercer coacción para que se educara a los niños, porque estos asistían voluntariamente a la escuela. Las escuelas estaban encomendadas a los municipios que se encargaban de mantener los edificios, pagar a los maestros y repartir los libros y útiles escolares necesarios para el aprendizaje.
Eran 406 escuelas municipales, había siete gratuitas sostenidas por el cura párroco de la capital, 66 particulares en las que se pagaba una pensión por la enseñanza, lo que daba para el estado un total de 479 escuelas primarias, de ellas 408 eran de niños y solamente 71 de niñas.
Había un solo colegio de educación secundaria y profesional sostenidos con fondos públicos, el Instituto Científico y Literario, contaba con 51 alumnos eran 35 internos y 16 externos. Durante nueve años la educación pública de Hidalgo estuvo reglamentada por la ley de instrucción pública del Estado de México, pero en Octubre de 1877 la legislatura local expidió la primera ley de este tipo quitando la anterior, conforme a la instrucción se dividió en tres clases: rudimental, primaria y secundaria.
El número de escuelas había crecido y según un censo escolar existía una por cada 900 habitantes, con la declaración de obligatoriedad la asistencia había aumentado, especialmente en los distritos de Pachuca, Tula y Tulancingo.


Lau Jaiven Ana coord. (1994) "México ante una nueva era" en Hidalgo una Historia compartida, Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, México, pp. 184-200.


miércoles, 15 de noviembre de 2017

EL OFICIAL


¿Sabias qué era lo que comúnmente se publicaba en los periódicos durante el siglo XIX? 
En el Estado de Hidalgo principalmente en su capital Pachuca se repartía el PERIÓDICO OFICIAL DEL GOBIERNO DEL ESTADO DE HIDALGO... ¿Pero que tipo de noticias leían las personas en ese periodo?
El periódico oficial se dividía principalmente en: sucesos, gobierno y anuncios, en su portada se publicaban los sucesos, en esta sección la personas encontraban noticias como mejoras urbanísticas en las que el gobierno invertía, como caminos, empedrador, alumbrados, bardas, construcción de escuelas, etc, había anuncios acerca de sucesos como incendios, incluso las enfermedades que se expandían con mas fuerza y en algunos ejemplares se publicaba la receta; por otro lado esta la sección de gobierno en la que se publicaban todos los anuncios y decretos emitidos por el presidente Porfirio Diaz, y por último se publicaban anuncios a nivel país. 



Pachuca, la ciudad y su gente

Pachuca, la ciudad y su gente

Para 1900 Pachuca contaba con todo los servicios necesarios: tenía un hospital general; un magnifico teatro: el Bartolomé de Medina en el que se hacían reuniones sociales y se montaban obras tanto de autores extranjeros como de locales, y un Instituto Científico y Literario.
Había dos cárceles la de la ciudad y la del estado, esta última se encontraba ubicada a un costado del ex Convento de San Francisco.
Tenía un asilo, una escuela correccional, un horno de cremación para animales muertos, un rastro, corrales públicos, etc.
Los bosques que tenía esta región para el 1900 casi habían desaparecido por la tala indiscriminada llevada a cabo por las compañías mineras para alimentar las máquinas de vapor y reforzar las minas.
Para fines del siglo la madera de uso doméstico y de construcción resultaba muy cara, puesto que debía de traerse de lugares muy lejanos.

La población estaba formada en su mayoría por los hombres que se dedicaban al trabajo de las minas y sus familias, el resto realizaba labores en el campo o se dedica al comercio, tanto de pulque como de abarrotes
Las capas medias de la sociedad pachuqueña la formaban profesionistas y comerciantes, entre los que ejercían con título eran los médicos, abogados, ingenieros, veterinarios, notarios y dentistas
Por su puesto también había herreros, carpinteros, alfareros, afinadores, de pianos, baños, billares, y cantinas, boliches, canteras, coches de sitio, diligencias, ebanistas, encuaderneros, ferreterías, fotógrafos, hoteles, imprentas, lavanderías, pulquerías, sastrerías, talabartería y tapicería; incluso se hablaba de un velódromo.
Se contaba también con modistas, orquestas y parteras que complementaban el cuadro de las necesidades de una ciudad que como Pachuca crecía.  


Las fábricas habían aumentado, entre las que existían eran las fábricas de pasta, cerveza, cigarros, jabón y sombrero, gracias a los nuevos especialistas, servicios y productos lograron que la vida fuera más fácil.

Lau Jaiven Ana coord. (1994) "México ante una nueva era" en Hidalgo una Historia compartida, Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, México, pp. 190-200.


Los indígenas contra las haciendas

En el año de 1849 en Almoloya, una región de Apan, algunos indígenas tomaron medidas para evitar que el agua fuera utilizada exclusivamente por la hacienda Ocotepec, ubicada en este lugar. El dueño de la Hacienda, el Sr. Quintana Roo, entabló un juicio el cual ganó. Cuando el juez se dirigía a dar el fallo a los indígenas y a otorgarle las aguas al hacendado, los primeros se tiraron al suelo para no dejar pasar al juez, acto que era considerado como un delito de resistencia a la justicia. 


      Así mismo, los indígenas, acudieron al ayuntamiento de Apan a solicitar apoyo el cual les fue concedido, pero el juez acusó a los capitulares del municipio de ser quienes mueven a los indios y les aconsejan estos actos. Esto fue lo que explicaron al gobernador del estado de México cuando los hacendados expusieron las causas del desosiego en el campo, y se dolieron por considerar que no son pacíficas las intenciones de los indios. 


      Ante las acusaciones de estos, los hacendados argumentaron que el dueño de la hacienda de Ocotepec no tenía intención de causar daño a los indígenas ni mucho menos de matarlos de sed: “lo único que se exige es que dejen el curso natural, porque han ensolvado el Huejocal, el cual ahora está brotando en una barranca donde nadie aprovecha el agua”. 


      Así como este, otros conflictos surgieron alrededor del siglo XIX y principios del siglo XX. La justicia estaba siempre al lado de los hacendados, todos los fallos hacia los indígenas se basaban en un principio establecido por Ignacio Vallarta quien argumento que “Las comunidades indígenas no tienen hoy una existencia reconocida por la ley, y por lo mismo no son personas morales ni pueden pedir amparo de la justicia federal.”
Porfiriato en Hidalgo, dinastía Cravioto dentro del gobierno estatal de Hidalgo.

Durante la época denominada porfiriato, tiempo en el cual el gobierno estuvo en las manos de Porfirio Díaz, fueron treinta años de una dictadura, en la cual se mantuvo bajo el lema de amor, orden y progreso, con el cual se decía que se estaba llevando a México a el progreso, debemos de tener en cuenta que hay diversas aportaciones, y de igual manera se vieron demasiadas contrariedades, pero el punto de este texto no es generar una crítica al gobierno porfirista, sino llevar a cabo una idea de cómo se conformó el gobierno de carácter estatal durante estos años, que estuvo en las manos y la administración de un tridente de hermanos, que tenían el apellido de Cravioto.
          La forma de llegar al gobierno de Porfirio Díaz fue a través del plan de Tuxtepec, dicho plan fue llevado a cabo en el Estado de hidalgo, a través de Francisco Cravioto, todo esto en el año de 1876, con la invasión a Huichapan y la toma de Tulancingo[1].  Con esto se desconoció como tal el gobierno federal y estatal, con ello se llevó a cabo la nueva dirección de un gobierno de carácter porfirista, como mediador se encontró Rafael Cravioto, que tuvo el poder concedido por el general Porfirio Díaz, dando así paso a el nuevo régimen en el estado por parte de los hermanos cravioto, que tendría una duración de alrededor de un par de décadas, con lo cual sería un claro reflejo de lo sucedido de igual manera en la silla presidencial, esto debido a que como ya es muy conocido había las constantes reelecciones del presidente, mismas que fueron llevadas a cabo por los hermanos aquí mencionados, una de las estrategias que fueron utilizadas para darle legitimidad, en un inicio, fue que se llevaron elecciones, y a la gubernatura llego Manuel Anaya, amigo de Rafael, para posteriormente llevar a cabo unas nuevas elecciones y de esta manera llegara la gubernatura ya de manera electa, esto para llevar a cabo de manera visible el principio del plan de Tuxtepec, que era evitar la reelecciones.
          Después de su gubernatura, el hermano Rafael promovió a la gubernatura a Simón, para de esta manera continuar con la dinastía en el poder, y de esta forma igual llegó al gobierno Francisco, y de esta manera ya fue como Rafael se olvidó por completo del principio Tuxtepano, y se reeligió en tres periodos seguidos, cayendo en una suerte de dictadura, al más puro estilo de la que se llevaba a cabo en la presidencia.
          Se llevaron a cabo diversas legislaciones en cuestiones de educación, pero se llevó a cabo un abandono desmedido de las cuestiones sociales.[2] Además de tener diversos conflictos en cuestiones con la toma de ciertas haciendas en el estado, conflictos solucionados a favor de los hacendados, dejando en claro la marcada desorientación social, en la que se encontraba la sociedad mexicana[3].
          Durante sus gobiernos se llevó a cabo una generación de una fortuna en la familia, teniendo el claro ejemplo de esto, es que las casas de estos personajes fueron lo que actualmente es Foro cultural Efrén Rebolledo, el Museo de Minería y el Archivo General del Estado, ubicados en el centro de la capital hidalguense, la caída de estos del gobierno fue debido a la falta de confianza en el gobierno federal, y con ello se dio la caída de los 20 años de su gobierno, además de existir el rumor de la posible conspiración militar por parte de estos, y de igual forma la ejecución de un periodista por una crítica hecha a la manera de manejar la gubernatura, con ello, de esta manera subió a la gubernatura Pedro L. Rodríguez, dando fin a esta dictadura estatal.




Bibliografía  
·       Hernández, A. V. (2011). Los masones y la Revolución Mexicana en el Estado de Hidalfo . Revista de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades , 6-9.
·        Leticia Reina. Las rebeliones campesinas en México, 18191906, México, editorial siglo XXI, 1986



[1] Hernández, A. V. (2011). Los masones y la Revolución Mexicana en el Estado de Hidalfo . Revista de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades , 6-9.


[2] Hernández, A. V, Op. Cit. pp. 6-9.
[3] Leticia Reina. Las rebeliones campesinas en México, 1819‐1906, México, editorial siglo XXI, 1986.

La Decadencia del Porfiriato

La decadencia del porfiriato




El éxito y el crecimiento material que devino de la presidencia del general Diaz, había dado sus frutos, por primera vez, México en su historia alcanzo la modernidad y el crecimiento económico que no había presenciado durante prácticamente toda su historia hasta ese momento.

Para finales del siglo XIX México había cambiado sustancialmente sus condiciones, la industria, la infraestructura, la gobernabilidad y estructura política por fin estaban en consolidación, sin embargo había una realidad lacerante que no podía escapar de la vista de todos aquellos extranjeros o mexicanos que se alejaran de los fastuosos monumentos y de las fiestas de los aristócratas regionales, para ver que la marginación, la pobreza, la desnutrición y la opresión eran una constante del régimen porfirista. El analfabetismo prevalecía en el país y encima de ello las elites se erguían como propietarias absolutas de las haciendas y tierras aprovechables en todo el país, es decir, el 75 por ciento en manos de los hacendados y el resto estaba apenas entre las rancherías y pueblos existentes.

 Las condiciones laborales de la mayoría de los trabajadores entre el sector campesino y obrero eran similares, siempre teniendo que afrontar una enorme brecha salarial y con pocas condiciones de salubridad. Un caso muy concreto de la explotación laboral e injusticas fue en el caso de las haciendas henequeneras donde el trabajo era sumamente extenuante y los campesinos estaban arraigados prácticamente de por vida al trabajo en la hacienda que les proveía de deudas impagables para subsistir dentro de ellas.

Paradójicamente hablando del éxito económico, el país dependía enormemente de la inversión extranjera que a su vez poco aportaba a las arcas de la nación que simplemente era de trato suave con el gobierno y con los trabajadores era sumamente prepotente, la minería y las fábricas textiles por ejemplo habían impuesto para comienzos del siglo XX jornadas laborales más complicadas, pues implicaban jornadas de hasta 12 horas diarias y que encima se había prohibido la visita a las familias los domingos, lo cual les tenía sujetos de manera más absoluta, sin embargo las cosas no quedarían así y entre los años de 1906 a 1907 las fábricas textiles establecidas en los estados de Puebla, Veracruz y Tlaxcala se levantaron en paro laboral hasta que el presidente Porfirio Diaz mediara entre las partes del conflicto, sin embargo las  peticiones laborales de los trabajadores fueron ignoradas dándole mayor importancia a los dueños del capital, finalmente la postura de los obreros fue negativa para volver al trabajo y contrario a lo propuesto por el gobierno y las textilerías,  el paro continuo y solo fue detenido una vez que la afrenta laboral fue derrotada a sangre y fuego por las fuerzas militares, la huelga de rio blanco y posteriormente en el ámbito minero que tuvo lugar en cananea, también fue apaciguado por las fuerzas del orden público.

 Aquello solo quedo en claro una vez que el ejército habría intervenido para controlar y aplastar toda oposición en contra del dogma político del gobierno porfirista, el positivismo como visión clara que dependía del orden y el progreso no podía ni debía ser detenido por las nimiedades que se consideraban las exigencias de los trabajadores. Por otro lado, pero no sin alejarnos del tema de represión, igualmente durante la última etapa del porfiriato y en años anteriores, el gobierno de Diaz había confrontado y masacrado poblaciones enteras de indígenas yaquis y mayas que se sumaron a la masacre perpetrada en el estado de sonora en donde el poblado de Tomochic fue arrasado ante la negativa de estos de volver a la senda cívica que dictaba el gobierno porfiriano, y que ante esa osadía las fuerzas militares actuaron con singular crueldad al haber avanzado y masacrado a la población que no tenía otra esperanza más que resistir de la mano de su devoción religiosa a la que se habían inclinado totalmente.


Para 1908 Porfirio Diaz buscaba permanecer definitivamente en la historia del país y se aproximaban los festejos del centenario de la independencia, fue en esta época que Diaz decidió darle mayor apertura a la construcción y formación de otros símbolos que fueran parte de un orgullo esplendoroso, pero no habría de durar estos festejos, pues para entonces los ánimos de la sociedad mexicana estaban cada vez más volcados en contra del anquilosado gobierno de Diaz y ante esto, coincidió que por esos años el general concediera una entrevista al periodista James Creelman , en la que afirmo que se convocarían a elecciones y el daría un paso al costado para dar paso a un nuevo gobernante para México, esto solo hizo suponer que quizás el envejecido general Diaz daría tregua y por fin después de más de 30 años habría alternancia democrática. Para entonces los clubes liberales que permanecían en la clandestinidad se levantaron y dieron apertura a la iniciativa, creando un frente común para que un joven profesionista y entusiasta, encabezara el movimiento de cambio para el país, su nombre era Francisco I. Madero y sería el quien más tarde fortalecería su movimiento al punto de que el viejo general Porfirio Diaz abandonara el país, pasando al exilio en Europa del cual no volvería jamás. 

Bibliografía
·       STPS, Dos Huelgas Históricas: Cananea y Río Blanco, http://www.conampros.gob.mx/historiasind_02.html. Consultado el 15 de noviembre de 2017.
·       El siglo de Durango, Tomóchic, historia de una masacre, https://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/237341.tomochic-historia-de-una-masacre.html. Consultado el 15 de noviembre de 2017.
·       México contemporáneo 1910-2000, CAUSAS DE LA DECADENCIA DEL GOBIERNO DE PORFIRIO DIAZ, http://herodotopaco.blogspot.mx/2015/12/causas-de-la-decadencia-del-gobierno-de.html. Consultado el 15 de noviembre de 2017.
·       Wordpress.com, La decadencia y la última reelección, https://porfiriato.wordpress.com/la-decadencia/. Consultado el 17 de noviembre de 2017.

Felipe Ángeles Ramírez, inicios y participación en la Revolución
  
Este es un breve análisis del artículo dentro de la revista Relatos e historias en México; básicamente dentro de esta nos maneja dos posturas y dos temporalidades de la vida del personaje ya mencionado en el cual indagaremos.

          En un inicio nos habla Carmen Lorenzo de los orígenes y sus raíces de Felipe Ángeles, el cual es originario de Zacualtipán, esto dentro del Estado de Hidalgo, y es aquí donde nos comienza a dar apertura de la vida de su padre de nuestro personaje, el cual es hijo de Felipe Ángeles Melo, participante dentro de las guerras de reforma y en un inicio comenzó en las líneas de las guerrillas y posterior y con el paso del tiempo obtuvo el grado de coronel, grado otorgado por el señor Benito Juárez.[1]

          Mucha de la formación temperamental de Felipe Ángeles hijo, fue gracias a las aptitudes que heredó de su señor padre, el cual incluso como nos menciona la autora “ el coronel Ángeles Melo se negó a recibirlos (bonos en pagos) por qué “yo he servido a la Nación, no por la paga, sino por el deber”. Ese comportamiento, de acuerdo a distintas fuentes, fue el santo y seña de su padre” (Monterrubio, 2016).

          Toda su educación primaria fue hecha prácticamente en Huejutla, y estuvo en constantes movilizaciones de hogar debido a la exigencia que tenia las labores de su padre, que fue el principal trasmisor de las ideas que manejaba Felipe Ángeles Ramírez, la noticia de que su padre había fallecido, ya que se encontraba en el colegio, allá por 1899, de igual forma formo parte del Instituto Científico y Literario de Hidalgo, dentro de sus estudios militares, tuvo todas las mejores aportaciones militares que podría dar la educación mexicana, de igual forma fue enviado a estudiar artillería y balística a París y Estados Unidos.

          Su ascenso dentro del Porfiriato cuando se dice que fue gracias a la intervención en el altercado de su padrino  Manuel Mondragón, y de esta forma fue ascendido a teniente coronel, ya entrados en el movimiento comandado por Madero, él se encontraba lejos de México, por lo cual, vio estos sucesos a la lejanía, y después llamado de Europa por Madero, por lo cual con sus pláticas con este, se ganó su confianza, y un punto importante es que durante la decena trágica, no fue fusilado debido a que Huerta no deseaba responder por el asesinato de un alto militar. [2]

          Ya en el artículo de Pedro Salmerón, nos habla de la participación de Felipe Ángeles, dentro del movimiento en contra de los federales, así como de su unión a el grupo carrancista, con el cual se dio el derrocamiento de Victoriano Huerta, todo esto debido a las diversas participaciones de batallas dentro del norte, y posterior se unió al mítico personaje histórico Pancho Villa, para luchas por las diversas por tener el poder, hasta la derrota de los zapatistas y villistas situación, que lo llevo a su muerte en su fusilamiento por el cargo de traición. [3]

          Dentro de los relatos de estos autores vemos la personalidad de un líder en el militar, inclusive los villistas propusieron su ascenso a la silla presidencial, así como de las similitudes de ideas liberales con respecto a diversos personajes como lo fueron Villa y Madero, y de la misma manera se logra ver las diversas estrategias militares y su habilidad notoria para cuestiones bélicas, sobresalientes y muy marcada que hicieron ganarse el respeto de diversas personas, además de ser un hombre con gran educación, como de presumir de haber viajado por el mundo y tener dominio de la lengua francesa, entre muchas otras virtudes, con las cuales se les recuerda.










[1] Monterrubio, C.L., (2016), Los orígenes de Felipe Ángeles. Un revolucionario hidalguense, Relatos e historias en México, Año IX, (N°99), pp. 46-54.
[2] Monterrubio, C.L, Op. Cit. pp. 46-54.
[3] Sanginés, P. S, (2016), Ángeles villistas. La etapa guerrera, 1913-1919, Relatos e historias en México, año IX, N° 99, 55-65.

La Ciudad de México en el Tiempo: Pachuca durante el Porfiriato.


Pachuca durante el Porfiriato.

La Estación del Ferrocarril y las vías ferroviarias en Pachuca durante el Porfiriato.




Durante el Porfiriato, el ferrocarril tuvo un papel fundamental para la reactivación económica del país. La inversión ferroviaria significó un gasto que el Estado mexicano estuvo forzado a realizar para entrar en la modernidad. La economía de México, que durante todo el siglo XIX se había encontrado en crisis y con una deuda externa insostenible para el gobierno, se fortaleció e incremento en las 3 décadas que estuvo el General Porfirio Díaz a cargo.
  La infraestructura ferroviaria no solo a corto las distancias en el país, sino que redujo los tiempos de traslados, es decir, en cuanto al campo económico, el ferrocarril disminuyó el tiempo de transportación de mercancías, lo cual propició un mayor intercambio de mercancías, y abrió el mercado a unas otras que antes por su pronta perecida era difícil transportar a grandes distancias. La estación del ferrocarril de Pachuca, fue una de las más importantes de su época. Fue parte de la línea ferroviaria que iba de México – Veracruz.  Fue puesta en marcha a finales del siglo XIX, durante el mandato presidencial de  Porfirio Díaz.El desarrollo de las vías de comunicación, tanto del ferrocarril y el telégrafo, comenzaron en Pachuca a partir de 1878, bajo la guía del ingeniero hidalguense Gabriel Mancera . 
Él fue quien promocionó la introducción del ferrocarril al recién creado Estado de Hidalgo, y además, junto a Richard Honey, fueron quienes buscaron subsidiar la parte económica a través de préstamos e inversiones que requería una magnaobra. 
Cruzado por tres vías férreas, Los ferrocarriles que atravesaban Pachuca, llevaban y traían a pasajeros, minerales y otras mercancías del norte al centro del país. Todos los días, el tren transitaba por las vías del exterior al tiempo en que un ferrocarril eléctrico corría por las ondulantes vías hasta los distritos mineros  más allá de la capital que ya entonces, empezaba a crecer en dimensión.
 Pachuca tuvo dos estaciones: Apulco y Ferrería. A esa red se unía la estación de Honey -entre Puebla e Hidalgo-, muy cerca de Pahuatlán.Sonia Sierra, señala que en el siglo XIX, el Ferrocarril Hidalgo Nordeste se trazó con el objetivo de transportar los minerales que se producían en la zona. 
En ese entonces, señala la autora, nadie pensó que el pulque habría de representar más del 40 por ciento de la carga en los vagones. Por el pulque, florecieron las haciendas en Hidalgo, así como la economía, el trabajo y una forma de vida. Desde Pachuca, el Ferrocarril se conectaba con la ciudad de México y con la estación Irolo, en el “Ferrocarril Mexicano” , que se extendía hasta Veracruz. Así, el pulque se llevaba a las pulquerías hacia la capital del país, para su distribución inmediata, con lo que se evitaba su descomposición. La ruta del pulque y el ferrocarril de Hidalgo y del Nordeste son testimonio del lo que representó el ferrocarril para el Porfiriato, a nivel local y federal. La estación de Pachuca ya no funge como tal, y tampoco la red ferroviaria del pulque que fue importantísima para el crecimiento de las haciendas pulqueras de la región hidalguense.


 Interior de la Estación de Ferrocarril que se inauguró durante el Porfiriato en Pachuca, Hidalgo. Ahora Centro Cultural del Ferrocarril.







  •  Gabriel Mancera, diputado juarista y senador de Tulancingo fue un liberal mexicano a quien Maximiliano de Habsburgo confinó en Puebla por su abierta simpatía al presidente de México. Este emprendedor hidalguense fundó la textilera La Esperanza y trazó el ferrocarril de Ometusco a Pachuca.
  •   La compañía de “El Ferrocarril Mexicano”, al notar el aumento del tráfico construyó y operó su propio ramal desde la estación Ometusco. El servicio de tren se inició con un viaje inaugural del 2 de diciembre de 1890 con asistencia del presidente Porfirio Díaz.

Gobernadores del Estado de Hidalgo (Porfiriato)

Gobernadores del Estado de Hidalgo, durante el Porfiriato.

Rafael Cravioto  1876 / 1877-1881
  • Durante su periodo como gobernador siguió  paso a paso las propuestas porfiristas.
  • Hizo esfuerzos de pacificar el estado ante los bandidos.
  • Aumento los rendimientos de la hacienda pública, realizo mejoras materiales, pero descuido las cuestiones sociales.
  • Expido un reglamento de telégrafos para el estado, fomento la ampliación de líneas férreas, promulgo una ley electoral y un código de procedimientos penales, organizo administrativamente los distritos, realizo un reglamento a impuestos.



Simón Cravioto Moreno 1881-1885
  • Su política fue continuar con lo que había iniciado su hermano
  • Impulso la minería (expidió un código de minería 1881)
  • Se dio una serie de cambios y reformas en la legislación minera a nivel nacional
  • Se pretendió establecer un banco pero no se pudo llevar a cabo por declarase material federal la creación de bancos
  • El tesoro público creció y hubo mejoras materiales, como el ferrocarril que iba de Pachuca a Irolo.



Francisco Cravioto Moreno 1885-1889
  • Realizo obras públicas entre ellas: erigió un monumento a Hidalgo en la plaza constitución de Pachuca.
  • Extendió las vías férreas como: el ramal herrado que de Pachuca a Irolo iba a Teoloyuca y que se conecto con el Ferrocarril Mexicano, el Central Mexicano y el Interoceánico.
  • Pero también hubo perturbaciones en el campo que fueron reprimidas con mano dura.
  • Porfirio Díaz conforme con el gobierno de los Cravioto visitó Pachuca en mayo de 1877 con la ocasión de aprovechar la inauguración del alumbrado público de la ciudad y el Teatro Bartolomé de Medina.



Rafael Cravioto  1889-1897
  • Se preocupó por mejorar la instrucción pública, que paso a depender del ejecutivo y creo una dependencia en la secretaria de gobierno.
  • Formulo nuevas leyes en materia educativa.
  • Para estimular la construcción de nuevas obras y para que los propietarios mejoraran las antiguas libero el pago de impuesto predial.
  • Se reeligió por dos periodos siguientes y renuncio sin mayor explicaciones en 1897


Pedro Ladislao Rodríguez 1897-1911
  • Nació en San Pedro Etla, Estado de Oaxaca, de origen humilde, pariente lejano de Porfirio Díaz
  • El gobierno siguió la misma línea que el de sus predecesores
  • Realizo nuevas obras públicas, atendió la educación y promovió la ampliación de vías férreas
  • Le toco presenciar cambios notables en cuestiones mineras, nuevos procesos para extraer el mineral, y el cambio de patrón plata a oro
  • En materia de pulques hubo modificaciones, ya que se constituyó la compañía expendedora, que formo un monopolio
  • Fue testigo del descontento que empezó a gestarse ante las medidas de sujeción y represión y que irrumpía violentamente en 1910.



Lau Jaiven Ana coord. (1994) "México ante una nueva era" en Hidalgo una Historia compartida, Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, México, pp. 184-200.