Pachuca, la ciudad y su gente
Para 1900 Pachuca contaba con todo los
servicios necesarios: tenía un hospital general; un magnifico teatro: el
Bartolomé de Medina en el que se hacían reuniones sociales y se montaban obras
tanto de autores extranjeros como de locales, y un Instituto Científico y
Literario.
Había dos cárceles la de la ciudad y la del
estado, esta última se encontraba ubicada a un costado del ex Convento de San
Francisco.
Tenía un asilo, una escuela correccional, un
horno de cremación para animales muertos, un rastro, corrales públicos, etc.
Los bosques que tenía esta región para el 1900
casi habían desaparecido por la tala indiscriminada llevada a cabo por las
compañías mineras para alimentar las máquinas de vapor y reforzar las minas.
Para fines del siglo la madera de uso doméstico
y de construcción resultaba muy cara, puesto que debía de traerse de lugares
muy lejanos.
La población estaba formada en su mayoría por
los hombres que se dedicaban al trabajo de las minas y sus familias, el resto
realizaba labores en el campo o se dedica al comercio, tanto de pulque como de
abarrotes
Las capas medias de la sociedad pachuqueña la
formaban profesionistas y comerciantes, entre los que ejercían con título eran
los médicos, abogados, ingenieros, veterinarios, notarios y dentistas
Por su puesto también había herreros,
carpinteros, alfareros, afinadores, de pianos, baños, billares, y cantinas,
boliches, canteras, coches de sitio, diligencias, ebanistas, encuaderneros,
ferreterías, fotógrafos, hoteles, imprentas, lavanderías, pulquerías,
sastrerías, talabartería y tapicería; incluso se hablaba de un velódromo.
Se contaba también con modistas, orquestas y
parteras que complementaban el cuadro de las necesidades de una ciudad que como
Pachuca crecía.
Las fábricas habían aumentado, entre las que existían
eran las fábricas de pasta, cerveza, cigarros, jabón y sombrero, gracias a los
nuevos especialistas, servicios y productos lograron que la vida fuera más
fácil.
Lau Jaiven Ana coord. (1994) "México ante
una nueva era" en Hidalgo una Historia compartida, Instituto de
Investigaciones Dr. José María Luis Mora, México, pp. 190-200.



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