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miércoles, 15 de noviembre de 2017

Porfiriato en Hidalgo, dinastía Cravioto dentro del gobierno estatal de Hidalgo.

Durante la época denominada porfiriato, tiempo en el cual el gobierno estuvo en las manos de Porfirio Díaz, fueron treinta años de una dictadura, en la cual se mantuvo bajo el lema de amor, orden y progreso, con el cual se decía que se estaba llevando a México a el progreso, debemos de tener en cuenta que hay diversas aportaciones, y de igual manera se vieron demasiadas contrariedades, pero el punto de este texto no es generar una crítica al gobierno porfirista, sino llevar a cabo una idea de cómo se conformó el gobierno de carácter estatal durante estos años, que estuvo en las manos y la administración de un tridente de hermanos, que tenían el apellido de Cravioto.
          La forma de llegar al gobierno de Porfirio Díaz fue a través del plan de Tuxtepec, dicho plan fue llevado a cabo en el Estado de hidalgo, a través de Francisco Cravioto, todo esto en el año de 1876, con la invasión a Huichapan y la toma de Tulancingo[1].  Con esto se desconoció como tal el gobierno federal y estatal, con ello se llevó a cabo la nueva dirección de un gobierno de carácter porfirista, como mediador se encontró Rafael Cravioto, que tuvo el poder concedido por el general Porfirio Díaz, dando así paso a el nuevo régimen en el estado por parte de los hermanos cravioto, que tendría una duración de alrededor de un par de décadas, con lo cual sería un claro reflejo de lo sucedido de igual manera en la silla presidencial, esto debido a que como ya es muy conocido había las constantes reelecciones del presidente, mismas que fueron llevadas a cabo por los hermanos aquí mencionados, una de las estrategias que fueron utilizadas para darle legitimidad, en un inicio, fue que se llevaron elecciones, y a la gubernatura llego Manuel Anaya, amigo de Rafael, para posteriormente llevar a cabo unas nuevas elecciones y de esta manera llegara la gubernatura ya de manera electa, esto para llevar a cabo de manera visible el principio del plan de Tuxtepec, que era evitar la reelecciones.
          Después de su gubernatura, el hermano Rafael promovió a la gubernatura a Simón, para de esta manera continuar con la dinastía en el poder, y de esta forma igual llegó al gobierno Francisco, y de esta manera ya fue como Rafael se olvidó por completo del principio Tuxtepano, y se reeligió en tres periodos seguidos, cayendo en una suerte de dictadura, al más puro estilo de la que se llevaba a cabo en la presidencia.
          Se llevaron a cabo diversas legislaciones en cuestiones de educación, pero se llevó a cabo un abandono desmedido de las cuestiones sociales.[2] Además de tener diversos conflictos en cuestiones con la toma de ciertas haciendas en el estado, conflictos solucionados a favor de los hacendados, dejando en claro la marcada desorientación social, en la que se encontraba la sociedad mexicana[3].
          Durante sus gobiernos se llevó a cabo una generación de una fortuna en la familia, teniendo el claro ejemplo de esto, es que las casas de estos personajes fueron lo que actualmente es Foro cultural Efrén Rebolledo, el Museo de Minería y el Archivo General del Estado, ubicados en el centro de la capital hidalguense, la caída de estos del gobierno fue debido a la falta de confianza en el gobierno federal, y con ello se dio la caída de los 20 años de su gobierno, además de existir el rumor de la posible conspiración militar por parte de estos, y de igual forma la ejecución de un periodista por una crítica hecha a la manera de manejar la gubernatura, con ello, de esta manera subió a la gubernatura Pedro L. Rodríguez, dando fin a esta dictadura estatal.




Bibliografía  
·       Hernández, A. V. (2011). Los masones y la Revolución Mexicana en el Estado de Hidalfo . Revista de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades , 6-9.
·        Leticia Reina. Las rebeliones campesinas en México, 18191906, México, editorial siglo XXI, 1986



[1] Hernández, A. V. (2011). Los masones y la Revolución Mexicana en el Estado de Hidalfo . Revista de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades , 6-9.


[2] Hernández, A. V, Op. Cit. pp. 6-9.
[3] Leticia Reina. Las rebeliones campesinas en México, 1819‐1906, México, editorial siglo XXI, 1986.

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